Compresor aire acondicionado

El compresor de un aparato de aire acondicionado es la parte esencial del mismo, ya que es la que parte que le hace funcionar, la que realiza la función de la refrigeración, esencial en el funcionamiento del aparato de aire acondicionado.

El compresor se instala siempre en el exterior del lugar que se desea refrigerar, mientras que en el interior se coloca el evaporador. El primero es el que realiza todo el proceso de refrigeración, mientras que el segundo es el que distribuye el frío a la habitación que se desea enfriar.

Existen tres tipos de compresores: centrífugos, giratorios o rotativos y reciprocantes.

Los dos últimos compresores se utilizan más para grandes acondicionamientos, para grandes superficies con sistemas centrales de acondicionamiento. El primero, el compresor centrífugo, es el que se utiliza en los aparatos de aire acondicionado comercializados para hogares y oficinas.

Sin entrar en exceso en los detalles técnicos del funcionamiento del compresor centrífugo, cabe decir, que el funcionamiento es muy similar al de los motores de los coches, ya que la clave del proceso es el accionado de un pistón a través de un cigüeñal.

En cualquier caso, las grandes ventajas que ofrece el compresor centrífugo con respecto a sus otros competidores, le convierten en el más utilizado en el circuito comercial. Estas ventajas se reflejan en su gran durabilidad, en la sencillez de su diseño, y algo esencial, en un costo relativamente bajo.

Este bajo coste permite que los aparatos de aire acondicionado no presenten precios excesivos y estén al alcance de muchos bolsillos. Además, otra de las ventajas de los compresores centrífugos es su gran adaptabilidad a diferentes aparatos de refrigeración.

Por último, hay que recordar que un mismo compresor puede alimentar a varios evaporadores, debidamente interconectados, claro está, sin perder, por ello, potencia en la capacidad de refrigeración de los aparatos.