Cálculo frigorías aire acondicionado

Por poco que haya intentado informarse sobre el aparato de aire acondicionado más conveniente para su hogar, su oficina o su local comercial, o con pocas tiendas que haya visitado con ese objetivo, habrá oído hablar de un concepto que es clave para elegir el aire acondicionado adecuado.Se trata del concepto de las frigorías, las cuáles no son más que la medida que mide la potencia del aparato de aire acondicionado que usted va a adquirir o instalar. Es decir, a mayor cantidad de frigorías mayor potencia del aparato.

Sin embargo, esto no quiere decir que el aparato de aire acondicionado con una mayor cantidad de frigorías sea el más adecuado para sus necesidades, ya que es posible que la habitación que usted desea refrigerar no necesite un número de frigorías tan elevado como el que le puede proporcionar un determinado aparato de aire acondicionado.

Por este motivo, es importante que usted conozca como se puede calcular el número de frigorías que puede necesitar, para que no malgaste el dinero adquiriendo aparatos con excesiva potencia que sólo encarecerán el precio final y el consumo.

El cálculo es muy sencillo, ya que basta con multiplicar por 50 los metros cúbicos de la habitación o lugar que desee refrigerar. Es decir, en el caso de que su estancia tenga 50 metros cúbicos, por ejemplo, la cuenta será 50×50= 2500 frigorías. En este caso, usted necesitará un aparato de aire acondicionado de 2500 frigorías. Es importante señalar aquí que los metros cúbicos de la habitación se calculan multiplicando el ancho por el largo por la altura media de la habitación.

Evidentemente, no se comercializan aparatos de aire acondicionado que se adapten a todas las cantidades de frigorías, por lo que bastará con adquirir el aparato con el número de frigorías inmediatamente superior al que le sale de esta fórmula. Por ejemplo, en este caso, se suelen comercializar aparatos con 2750 frigorías, que sería el adecuado, mientras que 5000 frigorías sería malgastar dinero.

Por último, mencionar que esta fórmula es una regla básica pero que no debe llevarse a rajatabla. En función de la habitación que se trate, podría necesitar más o menos de estas frigorías. Por ejemplo, una buhardilla a la que constantemente da el sol necesitará más frigorías que otra habitación de la misma casa, con el mismo número de metros cúbicos pero que se encuentra en el sótano. Lugares que alcanzan temperaturas muy altas necesitarán también más frigorías que otros que no alcancen temperaturas tan altas (a igual número de metros cúbicos). Por ello, es importante que cuando utilice esta fórmula, contraste también el resultado y el número de frigorías que le sale con el técnico o la tienda que le va a instalar el aire acondicionado.