Aire acondicionado portátil

A medida que el poder adquisitivo de las familias medias se ha venido incrementando en los últimos años, y que los precios de los aparatos de aire acondicionado se han ido reduciendo, la utilización de aire acondicionado en los hogares y en las oficinas se ha ido popularizado.

Sin embargo, no todos los usuarios tienen la capacidad o la voluntad de realizar la instalación que un aparato de aire acondicionado necesita, la cuál, además, debe de ser realizada por expertos en la materia, por lo que el precio final del producto se incrementa.

Por ello, existen los aparatos de aire acondicionado portátiles, los cuáles, como su propio nombre indica, son movibles y pueden ser desplazados de una habitación a otra, en función de la necesidad, sin requerir para ello ningún tipo de instalación.

Por tanto, la gran ventaja de un aparato de aire acondicionado portátil radica en su versatilidad. Gracias a su movimiento, y a la no necesidad de instalación, el precio final termina siendo el precio fijado en tienda.

Pero el aire acondicionado portátil también acarrea desventajas importantes con respecto a un aparato de aire tradicional (de los que requieren instalación). Por un lado, el aparato de aire acondicionado portátil no suele tener gran potencia, por lo que la sensación de frío que proporciona no es tan amplia como la que podría dar un aparato tradicional.

Por otro lado, un aparato portátil tiene el problema que necesita un tubo de conexión al exterior. La mayoría de los aparatos de aire acondicionado portátiles necesitan de un tubo que esté conectado con la calle para expulsar el aire caliente que generan durante su funcionamiento.

El tener que colocar este tubo en el exterior provoca que la habitación que se quiere climatizar no esté cerrada herméticamente, con lo que al igual que sale el calor del aparato, también entra desde la calle, por lo que la eficiencia del aparato y su capacidad de enfriar la habitación se reducen.