Aire acondicionado para automóviles

Los sistemas de aire acondicionado para automóviles llevan en el mercado más de sesenta años. Con el tiempo, los sistemas tecnológicos empleados en la refrigeración y calefacción de autos han llegado hasta los controles automatizados de temperatura por sistemas digitales y al uso de novedosas sustancias refrigerantes.

Algunos de los componentes fundamentales de un sistema de aire acondicionado para automóviles son los siguientes:

  • Compresor: Es el encargado de presurizar el gas refrigerante para enfriar el aire del auto. Es encendido o apagado automáticamente cuando aumentamos o disminuimos la temperatura.
  • Condensador: Permite disminuir la temperatura del aire caliente que ingresa al sistema para enfriarlo y convertirlo en líquido.
  • Evaporador: Como su nombre lo indica, permite “evaporar” el líquido frío convertido por el condensador para que refrigere el aire del auto.
  • Válvula de expansión térmica: Permite regular el nivel de frío que alcanzará el aire refrigerante.
  • Secador: Se encarga de eliminar cualquier resto de líquido que no haya sido evaporado para refrigerar el auto.

La modalidad de funcionamiento de un aire acondicionado para automóviles está basado en el uso de un gas que debe ser presurizado por medio de la utilización de un compresor. A medida que se lo presuriza, el gas absorbe la temperatura del medio circundante. Este gas es enviado a una serie de tubos que lo harán circular para disminuir su temperatura. Técnicamente, lo que hace el gas es remover calor (en lugar de añadir frío). Cuando ha llegado a un punto en el que el aire está lo suficientemente frío, éste pasa a estado líquido para ser reenviado por los sistemas de ventilación del automóvil.

Actualmente, los aires acondicionados para automóviles se recargan con gas refrigerante R12 (conocido usualmente como Freon, el nombre de una de las marcas de R12 más conocidas). Si bien los refrigerantes R12 son los más empleados en aires acondicionados para autos, durante los últimos años han sido reemplazados por otros sistemas que, además, protegen la capa de ozono. Es así como hicieron su aparición los refrigerantes R134, con una mayor presión operativa.