Aire acondicionado

Gracias a los avances tecnológicos que ha habido durante los últimos años, tareas que antes eran extremadamente tediosas como lavar la ropa o cocinar se han convertido en tareas que requieren de mucho menos tiempo. Con estos avances, se ha ganado en comodidad. Esto ha sido posible gracias al incremento general del poder adquisitivo y al descenso de los precios de los electrodomésticos que viene como consecuencia del desarrollo de la tecnología. Entre estos avances tecnológicos, se encuentra la aparición y desarrollo del aire acondicionado.

Cada vez es más habitual que los hogares y las oficinas tengan aparatos de aire acondicionado para refrigerar estancias específicas o lugares generales. De esta forma, el aire acondicionado se ha convertido en un electrodoméstico que aunque era inexistente hace algunos años, hoy en día parece que no podamos vivir si él.

En líneas generales, existen dos tipos de aire acondicionado, como son los portátiles y los fijos. Los primeros no necesitan ningún tipo de instalación y pueden ser desplazados de una habitación a otra, en función de las necesidades. El aire acondicionado fijo sí necesita instalación y debe mantenerse siempre en la habitación en la que se ha instalado.

Los portátiles requieren una salida exterior para el tubo de extracción que se encarga de expulsar el aire caliente a la calle. Los aires acondicionados fijos se suelen comercializar como split, o multisplit, que se caracterizan por tener un aparato externo, a ser instalado en la fachada exterior del edificio, que recibe el nombre de compresor, y otro interior, a colocar en la habitación que se desea refrigerar, que recibe el nombre de evaporador.

La instalación debe de ser realizada por un técnico profesional, ya que el funcionamiento interno del aparato puede verse afectado por una mala instalación.

El mantenimiento de estos aparatos de aire acondicionado es relativamente sencillo, ya que basta con mantener una temperatura media, sin grandes oscilaciones, limpiar los filtros de vez en cuando, por lo menos una vez al mes, y realizar revisiones periódicas.

En cuanto al precio, se pueden encontrar aparatos de aire acondicionado de buena calidad por poco más de 200 euros, que ofrecen un buen servicio aunque la eficiencia y la durabilidad puede no ser la más adecuada en el largo plazo.